martes, 9 de mayo de 2017

Premio AEMO al Mejor Olivo Monumental de España 2017

El OLIVO CARACOL de Periana se alza con el XI Premio AEMO al Mejor Olivo Monumental de España 2017.

En el Fallo el jurado ha valorado como en pleno corazón de la Axarquía malagueña vegeta este ejemplar único que con una forma imposible se acaracola sobre el suelo como queriendo camuflarse y perpetuarse siglo tras siglo.

Presentado por el Ayuntamiento de Periana y propiedad de Rafael Toledo, el Olivo Caracol, un Verdial de Vélez injertado en acebuche, se encuentra en un paraj...e denominado Fuente Piojo, y convive con otros ejemplares centenarios dispersos que a su vez se alternan con otros olivos jóvenes.
El jurado hace mención a su forma singular, con un tronco que, literalmente acostado sobre una albarrada, se retuerce sobre si mismo dibujando una estampa única que asombra al visitante.


El lugar donde se encuentra este árbol rezuma historia, la Historia de la Reconquista porque era zona de frontera donde se resistieron los musulmanes ante las tropas castellanas que finalmente en 1485 tomaban el Castillo de Zalia, preludio de la toma de Vélez Málaga. Quizá este olivo fuese testigo directo de estas escaramuzas entre moros y cristianos, y quien sabe si por ello se arremolinó en el suelo queriendo pasar desapercibido y perpetuarse hasta nuestros días.


Por otro lado el Jurado concede un Reconocimiento Especial 2017 a la OLIVERA NADAL de Colungo, Huesca, valorando especialmente el compromiso y tesón de su propietario, José Andreu, un agricultor de 94 años que describe emocionado como este ejemplar no solo le pertenece a él, sino que es patrimonio de todos, y que por ello debe ser conservado por las generaciones futuras, tal y como él y sus antepasados han hecho. El interés que esta familia ha demostrado con el olivo llega a tal punto que José le colocó un pararrayos para su protección.

El Premio AEMO al Mejor Olivo es patrocinado por GEA-Westfalia demostrando su compromiso con el olivar español y su cultura

miércoles, 22 de febrero de 2017

China tendrá su primer bosque vertical con 1.100 árboles

La firma arquitectónica Stefano Boeri Architetti lleva el concepto de bosque vertical popularizado en Milán a Nanjing, China, con las Nanjing Green Towers. Estas dos torres verdes tendrán 1.100 árboles de 23 especies locales diferentes, además de arbustos y plantas trepadoras, con una superficie total de entre 2.500 y 6.000 metros cuadrados verdes.

Sobre el papel, podrá absorber 25 toneladas de CO2 al año aproximadamente, demás de 60 kg al día día de oxígeno.

Un proyecto que debe ayudar a reducir la contaminación en la zona, desarrollando la zona económica del río de Yangtze, en la provincia meridional China de Jiangsu.
Con 200 metros de altura, la torre más alta albergará oficinas, un museo, una escuela de arquitectura verde y un Club privado en la azotea. La segunda torre, que tiene 107 metros, tendrá un hotel con 247 habitaciones y piscina en la azotea. La base de las torres albergará tiendas, restaurantes y una sala de conferencias. Los balcones de edificios permitirán a los residentes con la naturaleza.

Se utilizarán únicamente especies nativas, lo que ayudará a regenerar la biodiversidad local. Su disposición va a permitir el crecimiento de árboles más altos, comparado con lo habitual en este tipo de arquitectura.
El proyecto estará terminado en 2018 y será el primero de la clase en China. Stefano Boeri promete replicar estos bosques verticales en otras ciudades, en concreto en Shijiazhuang, Liuzhou, Shanghai, Guizhou y Chongqing. Fuente: Ecoinventos


lunes, 6 de febrero de 2017

Titanes caídos

Ya sea por tormentas, incendios o incluso vándalos, algunos de los más preciados monumentos naturales del mundo ya no están. Más recientemente, el Pioneer Cabin Tree, también conocido como "el árbol que puedes atravesar en coche", fue derribado por una enorme tormenta, el 8 de enero de 2017. Hacemos un repaso a otros monumentos naturales que han sido destruidos.


La nieve cubre parcialmente en árbol caído en el Calaveras Big Trees State Park el 9 de enero de 2017, en Arnold, California.


El secuoya Pioneer Cabin Sequoia Tree, que fue perforado en la década de 1880, antes de colapsar.

viernes, 27 de enero de 2017

Así miman al olivo más grande de España

Plantado en el año 314, bajo el emperador romano Constantino, con 1.702 años y 10,2 metros de circunferencia es el olivo más grande de España.

El sol se pone y decenas de majestuosos árboles proyectan sus sombras sobre la tierra ocre del Levante español. Son olivos milenarios, que hay que proteger de la codicia de comerciantes sin escrúpulos que los arrancan de la tierra en aras de un buen negocio.

Amador Peset Celma, de 37 años, ataviado con un chaleco verde y botas de senderismo, se baja de un 4x4 destartalado y atraviesa el campo a toda velocidad. Se detiene ante un olivo inmenso, que parece desafiar el viento frío.


"Estás posiblemente delante del olivo más grande del mundo, de 10,2 metros de circunferencia", dice con orgullo.

Los diez metros corresponden a más de mil años de historia, según la dendrometría, la ciencia de la medición de la edad de los árboles.

Peset, hijo de agricultores, cuida 106 "monumentos" como éste. Limpia minuciosamente sus enrevesadas ramas y elimina las malas hierbas que chupan su savia como vampiros. Sin intervención humana, "el olivo se muere porque todas las malas hierbas van comiendo, van comiendo hasta que lo secan y lo matan", cuenta al describir la fascinante alianza entre estos árboles y sus cuidadores.

El agricultor Joan Porta, de 75 años, explica que hasta hace unos años estos olivos solían terminar en forma de leña destinada a las granjas.

"Ahora te das cuenta que son árboles de mil años, ¡son únicos!", exclama, mientras observa con cariño al monarca de estos campos familiares, el olivo "La Farga del Arión".

El árbol tiene 1.702 años, según un estudio de la Universidad Politécnica de Madrid. Fue plantado en el año 314, bajo el emperador romano Constantino. Los olivos, sembrados en España por griegos y romanos, cubren unos 2,5 millones de hectáreas en este país, un cuarto del total a nivel mundial.

viernes, 13 de enero de 2017

Haya arqueóloga

Un haya de unos 210 años de antigüedad se desplomó el pasado invierno y entre sus raíces aparecieron los despojos de un individuo que falleció hace casi mil años.













El pasado invierno, una fuerte tormenta golpeó la localidad de Collooney, situada al noroeste de Irlanda y de algo más de mil habitantes. Tan impetuosa debió de ser la tormenta que arrancó de cuajo un haya de unos 210 años de antigüedad. Entre sus raíces aparecieron unos restos esqueléticos que captaron el interés de los arqueólogos. "A medida que se desarrollaron las excavaciones quedó claro que se trataba de una situación inusual", explica la arqueóloga Marion Dowd en una nota de prensa. "La parte superior del esqueleto salió despedida hacia arriba junto con las raíces, mientras que los huesos de la parte inferior de las piernas permanecieron intactos en el suelo. Al desplomarse el árbol, el esqueleto se quebró en dos partes", añade Dowd, de los Servicios Arqueológicos de Sligo-Leitrim.












¿Fue una maniobra del destino o una casualidad de la naturaleza? La cuestión es que los huesos quedaron a disposición de los arqueólogos. Y los examinaron. El análisis de los huesos, a cargo de la osteoarqueóloga Linda Lynch, ha revelado que corresponden a un hombre de entre 17 y 20 años de edad. La datación por radiocarbono indica que el chico murió en el siglo XI ó XII, entre 1030 y 1200. Su altura era de 1,78 metros aproximadamente, por encima de la media de un individuo de época medieval. "Una afección leve en la columna vertebral sugiere que realizó trabajos físicos desde una edad temprana", expresa el comunicado.